En esta ocasión daremos lugar a un tema de mucha importancia para todos los jóvenes y adultos que están en una relación de pareja.En una relación es vital que existan ciertos factores que funcionan como columnas para poder mantenerla, por lo tanto, si alguna de estas columnas se deshace durante la relación puede derrumbarse todo por completo, por eso hay que tener mucho cuidado de mantenerlas firmes y de esta manera llevar una relación que sea de bendición y no una carga difícil de llevar provocando sólo tristezas y discusiones. Pon atención a estos puntos por los cuales te invito a que pongas en oración:
Confianza y perdón
Estos pilares no deben de faltar, son base para que una relación pueda avanzar. La confianza se puede perder por muchas razones, ya sea por infidelidad, actos o palabras que provocaron heridas y no han sanado, falsas expectativas hacia la pareja, etc.
Más allá de cuál sea la razón, si realmente quieres estar con esa persona pondrás en oración cualquier situación que haya provocado perder esa confianza. Ríndete al Señor y pídele con un corazón sincero que te quite esa falta de perdón. Recuerda que el perdón involucra no acordarse de las cosas del pasado, ni traerlas a memoria.
Lenguaje de amor
Cuando nos queremos comunicar con alguien que habla un idioma distinto al nuestro, resulta difícil y por lo tanto buscamos la manera de aprender ese idioma para podernos comunicar y entender. Así sucede en una relación, cada quien tiene su propio lenguaje de amor y si yo hablo solamente en mi “idioma” habrá confusión al notar que mi pareja no entiende lo que estoy comunicando. Queremos expresar nuestro amor pero el mensaje simplemente no llega ya que hablamos un lenguaje “extranjero” para nuestro cónyuge. Si quiero que mi pareja sienta el amor que tratamos de comunicar debemos expresarlo en su lenguaje.
Este punto se ha convertido en una de las razones principales para que las relaciones no duren. Esto es lo que debemos de poner en oración: la comprensión y la sabiduría para poder expresar nuestro amor y que el mensaje llegue satisfactoriamente a mi pareja, sin confusiones ni mal entendidos. Ora al Señor para que te de la paciencia de aprender el lenguaje de tu cónyuge.
Aceptación y madurez
El pensamiento que se tiene en la sociedad durante de los primeros años de noviazgo e incluso de matrimonio es que se tendrá un romanticismo eterno; y cuando esto no sucede, en muchas ocasiones he escuchado decir frases como “el amor ya se apagó”, “ya no es lo mismo”, entre otras. La mayoría de las veces cuando esto ocurre empiezan las dudas y de igual manera simplemente se dan por vencidos.
Eso es uno de los mayores problemas que se tienen en la actualidad, las personas ya no luchan, se volvió muy fácil “tirar la toalla”. Recuerda que Dios no te dice eso, al contrario, en Josué 1:9 Él les dice que se esfuercen y sean valientes, no teman ni desmayen de que el amor se haya “acabado”, encomienden cada situación en Sus manos y sobre todo, déjenlo actuar. Es un mandato esforzarnos, y no que nos demos por vencidos. Oremos para que se tenga una madurez en este punto, que las parejas de la actualidad no tomen cualquier problema como razón para decir “este amor ya se enfrió, ya no vale la pena”
Tiempo para Dios
Este punto es vital. Más allá de congregarse en una iglesia cada domingo o asistir a las reuniones de matrimonios; el tiempo que dediquen antes de una salida a cenar o ir a una reunión familiar, será agradable ante los ojos de Dios. Es una manera de decir: “Señor, aunque te hemos fallado, Tú sigues siendo digno”. Oren juntos y pongan en Sus manos cada proyecto que tengan a corto o largo plazo.
Encontramos en la Palabra de Dios el Salmo 37:4: “Deléitate asimismo en Jehová, y Él concederá las peticiones de tu corazón” Este pasaje nos invita a encontrarnos en intimidad con el Señor y Él suplirá los anhelos que podamos tener con nuestra pareja.Definitivamente la mejor relación es cuando Dios está en ella, esto lo puedes saber cuándo los dos confían y se ponen en sus manos en lo personal y como pareja. Cuando dedican un tiempo a solas en Su presencia, cuando leen y escudriñan de Su Palabra para fortalecer su relación, cuando muestran los frutos del Espíritu y sobre todo, cuando saben superar cada prueba que se presenta en el camino.
En Proverbios 10:22 dice: “La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella”. Toma esta palabra para reflexionar si realmente tu relación está siendo de bendición y no una piedra de tropiezo que sólo te provoca tristezas o discusiones. Espero que lo que leíste haya sido de bendición y que Dios moldee tu corazón y te llene de Su amor el cual todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta.
Por Ana Luisa Montes
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