lunes, 6 de mayo de 2019

Los huérfanos


Recientemente (en el último bimestre) festejamos el día de las madres y el día del padre. Pero no todos tienen mucho que festejar en días a así, al menos eso creen. Nuestra hermana Ana nos ayuda a interceder por cualquiera en esta situación.
       En lo personal he tenido el gran privilegio de visitar distintos orfanatos con los chicos de la congregación. Definitivamente deja una gran enseñanza para cualquiera, es una gran oportunidad para aprender a valorar lo que tenemos. Te das cuenta de la necesidad enorme de amor que existe en pequeños que han sido abandonados por sus padres, tíos, hermanos, etc.
       En la palabra de Dios hay una historia (es de mis favoritas) que se asemeja totalmente a esta situación y es la de José el Soñador. Realmente José fue abandonado y olvidado por su familia, en este caso fueron sus hermanos quienes lo abandonaron. Fue muy difícil para José pero él encontró su propósito en Dios, fue llamado rey sobre Egipto, no tuvo rencor al encontrarse con sus hermanos y todo obró para bien.
       Presta atención a los siguientes puntos para que los incluyas en tus oraciones diarias.

Por un corazón sin rencor
       Después de conocer la situación no dudo que debe ser difícil para los jóvenes enterarse de que sus padres no quisieron hacerse cargo de ellos, pueden sentir coraje, tristeza  y puede haber una gran falta de perdón.
       Oremos para que Dios sane estos corazones y puedan estar libres de todo rencor y por más difícil que sea puedan honrar a sus padres tal y como Dios lo manda.

Por su propósito
       Estas personas no dejan de ser una bendición y sólo por lo que el mundo diga jamás fueron ni serán un estorbo o un error en este mundo. Son tan especiales para Dios como tú y yo también lo somos. Lamentablemente hay mucha gente que no lo ve de esta manera y pueden llegar a herir  y confundir el propósito por el cual existen.
       Debemos orar para que todo el que es huérfano se sienta especial y encuentren el propósito de Dios en sus vidas. Que no se desanimen por la decisión que sus padres tomaron o por lo que el mundo pueda decir de ellos, sino que busquen de Dios y encuentren su identidad en Él.
       Muchos orfanatos tienen como fundamento a Jesús, pero hay otros lugares en los que no es así, por lo que se vuelve más difícil para los niños y jóvenes encontrar un propósito y una esperanza para sus vidas. Ellos deben saber que Dios está de su lado y que jamás han sido abandonados. En Juan 14:18 Jesús dice claramente: “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”. Ésta es una promesa que ellos deben de abrazar y tenerla siempre presente.
      Oremos a Dios para que siga habiendo siervos con un corazón dispuesto a tomar este ministerio de hacerse cargo de los huérfanos y sobre todo guiarlos a través de la Palabra de Dios para que conozcan el verdadero amor que solo se encuentro en nuestro Padre Celestial.

Santiago 1: 27
       Muchos podrán decir que practican la verdadera religión, pero Dios fue muy claro cuando dice que la religión pura y sin mácula delante de Dios es visitar a los huérfanos y a las viudas. No se necesita tener un diplomado o haber tomado algún curso para poder llevar a cabo esto, simplemente tener a Jesús en nuestras vidas y tener un corazón que prefiera servir a ser servido.
      Muchos pasajes encontramos en la Palabra de Dios donde dice que jamás nos abandonará, que estará con nosotros hasta el fin del mundo, pero este (y los otros que ya se mencionaron) es totalmente para aquellos que han sido abandonados por sus padres. Esto me deja claro de lo especial que son para Dios, y que Él hace justicia sobre ellos.
       En la Palabra de Dios hay un salmo muy bonito y claro que dice: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá” Salmo 27:10. Yo creo que este versículo debe ser la bandera de muchos niños y jóvenes que han sido abandonados y creer en todo momento que Dios siempre está presente.
       Seamos de bendición al momento de visitarlos, recordémosle que son especiales y que Dios jamás los ha abandonado.
¡Bendiciones a tu vida!

Los hermanos que se están enfriando


Muchos son los factores que han hecho que los cristianos se enfríen en su relación con el Señor.
       Algunos de ellos tienen que ver por circunstancias o pruebas que pasan, otras por decepciones hacia algún líder o pastor, también por falta de perdón hacia ellos mismos sobre lo que hayan hecho en el pasado.  A fin de cuentas, por más razones que encontremos, todas llegan a la misma conclusión: realmente no siguieron a Dios con un amor genuino que soporte cualquier circunstancia (eso hace el verdadero amor). Si tú conoces de alguien que estaba en los caminos de Dios y se ha apartado por completo, te invito a que ores por esa persona. A continuación leerás algunos puntos específicos para orar.

Para que vuelvan a su primer amor
       Dios es grande en misericordia y aún si nos apartamos de Él, es fiel y justo para perdonarnos si nos volvemos a Él. Hay un versículo que me impresionó mucho la primera vez que lo leí y es el siguiente:
“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre...” Hebreos 6:10
       Esta Palabra la compartí con una amiga muy querida que se estaba alejando cada vez más de Dios. El mensaje que ofrece es muy importante. Debemos recordar a nuestros hermanos que Dios es tan bueno, que aunque se estén enfriando, El recuerda cada vez que oraron, cada vez que levantaron sus manos, cada vez que servían en la iglesia, cada vez que participaron en la alabanza, e incluso cada vez que se quebrantaron por causa del Señor. Oremos para que sean capaces de recordar y valorar lo bueno que sigue siendo Dios y puedan volver a sus caminos.

Para que tengan una relación personal con Dios
       Como ya se mencionó al principio, uno de los factores por los cuales las personas se alejan de Dios, tiene que ver con acciones de terceras personas. Esto no debe ser así pues la relación que yo tenga con Dios, así como mi salvación, es totalmente personal.
       Por lo tanto no debe afectar qué haga tal persona o qué no haga para que yo me aleje y así arruinar una comunión con Dios. Esto, ni ninguna prueba por más difícil que sea se debe interponer en mi relación con el Señor. Alejarme podría ser la respuesta más “fácil” pero sinceramente nada volverá a ser igual, porque mejor hubiera sido no haber conocido del camino de la justicia.
       Si me alejo de Dios y luego regreso Dios me va a recibir de nuevo pero tampoco es correcto aprovecharnos de esa gracia perfecta, pues en Hebreos 6:4-6 se menciona algo muy importante (yo lo tomaría como una advertencia) sobre no jugar a estar en los caminos de Dios, pues si me alejo y luego vuelvo y lo hago cuantas veces quiera, sería como volver a crucificar al Hijo de Dios exponiéndolo a vituperio. Oremos para que se acerquen a Jesús y puedan iniciar una relación nueva y fresca.

No es tarde
        Muchas veces nos engañamos nosotros mismos diciendo que ya no tiene caso regresar, ya es muy tarde, ya hice tal cosa; impidiéndonos nosotros mismos la enorme bendición de regresar a casa con nuestro Señor.
       ¿A caso no le hemos creído a Dios? ¿A caso no hemos conocido que Dios nos dice que si alguno oye su voz y abre la puerta, Él entrará y cenará con nosotros?. Esto quiere decir que nunca es tarde. Dios es tan bueno que una vez más nos lo demuestra en Isaías 43:26 “Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte.”
     Cuando leí por primera vez este pasaje, mi corazón se quebrantó, pues me di cuenta que aunque Dios conozca mi condición, Él me da la oportunidad de decirle con confianza lo que yo tengo y siento, o en este caso, la razón por la cual me alejé. Me da la oportunidad de “justificarme”, (de verdad me sigue asombrando) aunque realmente ni siquiera tenga la razón, Él me dice: “Aquí estoy para escucharte”.
       Te invito a que oremos por nuestros hermanos que se están alejando, para que no sientan timidez de regresar con nuestro Señor, que tengan la plena confianza de que realmente Él nos dice que mientras nuestro corazón siga latiendo, nunca es tarde para volver a casa.
       Sin duda, nosotros que nos mantenemos en el camino con el Señor también tenemos una gran responsabilidad y es la siguiente:
“Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,  sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.” Santiago 5:20
       Si conoces de alguien que se está apartando, no dudes en incluirlo en tus oraciones diarias y tampoco en recordarle que Dios le ama. Mi deseo con este artículo es que haya sido de bendición para que tú lo puedas ser con otros. Dios te guarde y te bendiga.

Israel


Parece que por momentos, Israel suele salir mucho en los noticieros y luego vuelve a desaparecer. Es momento de orar por el país más importante del mundo. Mucha gente podrá criticar el título de “el país más importante del mundo” que acabo de utilizar. Pero la realidad (espiritual y mundana) demuestra que es verdad.
       Por un lado, para los hijos de Dios, este país representa al pueblo escogido, por quien la misericordia de Dios fue tan grande que decidió amarnos. Además, sabemos (leyendo las escrituras) que este país tendrá un papel protagónico en los últimos días.
       Por otro lado, Israel es el punto de convergencia de las guerras actuales. Más de un conflicto bélico de nuestros días tiene origen o está relacionado con este país; ya sea que los atacantes son de allí u odian a su gente.
       Por un tercer lado, específicamente Jerusalén, es el día de hoy la ciudad más importante para las tres religiones más grandes de nuestros días: el cristianismo, el judaísmo y el islamismo. Para los cristianos representa, la ciudad de David y de Cristo, donde murió y resucitó. Para los judíos, es la capital de su gloria, la ciudad de sus padres, David, Salomón y muchos más. Para los musulmanes, es la ciudad de Mahoma, donde el profeta sagrado afianzó su ministerio y reveló la verdad.
       Por todo esto y más, Jerusalén e Israel son temas que todos los días se mencionan en alguna discusión, que todos los días están en conflicto, y donde todos los días Dios obra por su gente. Así que, conscientes del tiempo que vivimos, tenemos que hacer nuestra parte y unirnos en oración por Israel. Si no sabes exactamente por qué orar, aquí te aconsejamos. 

Por su gente
       Los habitantes de Israel son atacados todos los días con armas de fuego y hasta misiles. Suicidas que se hacen estallar y coches bomba son amenazas constantes, y cientos de  personas han muerto en los últimos años por estas causas.
       Oremos por la población física de este país y su seguridad. Independientemente de su religión.

Por su espiritualidad
       Aunque está escrito todo lo que pasará en los últimos días con Israel, nosotros podemos orar también por el corazón de su pueblo, que se vuelva a Dios y reconozcan todos las grandes verdades que Dios tiene para ellos, y la basta misericordia que da.
       El gobierno Israelí, en su afán de defender lo que entiende por suyo, se ha metido en conflictos que parecerían interminables o irreversibles, como lo es actualmente la franja de Gaza; guerras en las que Israel es culpable también de la muerte de cientos de personas.

Por su misión
        Como ya mencionamos más de una vez, el papel de Israel en los últimos días será vital, por lo que también tenemos que orar por la obra de Dios en dicho país. No olvidemos que Israel no ha dejado de ser el pueblo elegido, y su misericordia se extiende para con todo el mundo, gracias al amor y la gracia de Jesucristo.