lunes, 6 de mayo de 2019

Los hermanos que se están enfriando


Muchos son los factores que han hecho que los cristianos se enfríen en su relación con el Señor.
       Algunos de ellos tienen que ver por circunstancias o pruebas que pasan, otras por decepciones hacia algún líder o pastor, también por falta de perdón hacia ellos mismos sobre lo que hayan hecho en el pasado.  A fin de cuentas, por más razones que encontremos, todas llegan a la misma conclusión: realmente no siguieron a Dios con un amor genuino que soporte cualquier circunstancia (eso hace el verdadero amor). Si tú conoces de alguien que estaba en los caminos de Dios y se ha apartado por completo, te invito a que ores por esa persona. A continuación leerás algunos puntos específicos para orar.

Para que vuelvan a su primer amor
       Dios es grande en misericordia y aún si nos apartamos de Él, es fiel y justo para perdonarnos si nos volvemos a Él. Hay un versículo que me impresionó mucho la primera vez que lo leí y es el siguiente:
“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre...” Hebreos 6:10
       Esta Palabra la compartí con una amiga muy querida que se estaba alejando cada vez más de Dios. El mensaje que ofrece es muy importante. Debemos recordar a nuestros hermanos que Dios es tan bueno, que aunque se estén enfriando, El recuerda cada vez que oraron, cada vez que levantaron sus manos, cada vez que servían en la iglesia, cada vez que participaron en la alabanza, e incluso cada vez que se quebrantaron por causa del Señor. Oremos para que sean capaces de recordar y valorar lo bueno que sigue siendo Dios y puedan volver a sus caminos.

Para que tengan una relación personal con Dios
       Como ya se mencionó al principio, uno de los factores por los cuales las personas se alejan de Dios, tiene que ver con acciones de terceras personas. Esto no debe ser así pues la relación que yo tenga con Dios, así como mi salvación, es totalmente personal.
       Por lo tanto no debe afectar qué haga tal persona o qué no haga para que yo me aleje y así arruinar una comunión con Dios. Esto, ni ninguna prueba por más difícil que sea se debe interponer en mi relación con el Señor. Alejarme podría ser la respuesta más “fácil” pero sinceramente nada volverá a ser igual, porque mejor hubiera sido no haber conocido del camino de la justicia.
       Si me alejo de Dios y luego regreso Dios me va a recibir de nuevo pero tampoco es correcto aprovecharnos de esa gracia perfecta, pues en Hebreos 6:4-6 se menciona algo muy importante (yo lo tomaría como una advertencia) sobre no jugar a estar en los caminos de Dios, pues si me alejo y luego vuelvo y lo hago cuantas veces quiera, sería como volver a crucificar al Hijo de Dios exponiéndolo a vituperio. Oremos para que se acerquen a Jesús y puedan iniciar una relación nueva y fresca.

No es tarde
        Muchas veces nos engañamos nosotros mismos diciendo que ya no tiene caso regresar, ya es muy tarde, ya hice tal cosa; impidiéndonos nosotros mismos la enorme bendición de regresar a casa con nuestro Señor.
       ¿A caso no le hemos creído a Dios? ¿A caso no hemos conocido que Dios nos dice que si alguno oye su voz y abre la puerta, Él entrará y cenará con nosotros?. Esto quiere decir que nunca es tarde. Dios es tan bueno que una vez más nos lo demuestra en Isaías 43:26 “Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte.”
     Cuando leí por primera vez este pasaje, mi corazón se quebrantó, pues me di cuenta que aunque Dios conozca mi condición, Él me da la oportunidad de decirle con confianza lo que yo tengo y siento, o en este caso, la razón por la cual me alejé. Me da la oportunidad de “justificarme”, (de verdad me sigue asombrando) aunque realmente ni siquiera tenga la razón, Él me dice: “Aquí estoy para escucharte”.
       Te invito a que oremos por nuestros hermanos que se están alejando, para que no sientan timidez de regresar con nuestro Señor, que tengan la plena confianza de que realmente Él nos dice que mientras nuestro corazón siga latiendo, nunca es tarde para volver a casa.
       Sin duda, nosotros que nos mantenemos en el camino con el Señor también tenemos una gran responsabilidad y es la siguiente:
“Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,  sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.” Santiago 5:20
       Si conoces de alguien que se está apartando, no dudes en incluirlo en tus oraciones diarias y tampoco en recordarle que Dios le ama. Mi deseo con este artículo es que haya sido de bendición para que tú lo puedas ser con otros. Dios te guarde y te bendiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario