Recientemente (en el último bimestre) festejamos el día de
las madres y el día del padre. Pero no todos tienen mucho que festejar en días
a así, al menos eso creen. Nuestra hermana Ana nos ayuda a interceder por
cualquiera en esta situación.
En lo personal
he tenido el gran privilegio de visitar distintos orfanatos con los chicos de
la congregación. Definitivamente deja una gran enseñanza para cualquiera, es
una gran oportunidad para aprender a valorar lo que tenemos. Te das cuenta de la
necesidad enorme de amor que existe en pequeños que han sido abandonados por
sus padres, tíos, hermanos, etc.
En la palabra de Dios hay una historia (es de
mis favoritas) que se asemeja totalmente a esta situación y es la de José el
Soñador. Realmente José fue abandonado y olvidado por su familia, en este caso
fueron sus hermanos quienes lo abandonaron. Fue muy difícil para José pero él encontró
su propósito en Dios, fue llamado rey sobre Egipto, no tuvo rencor al
encontrarse con sus hermanos y todo obró para bien.
Presta atención
a los siguientes puntos para que los incluyas en tus oraciones diarias.
Por un corazón sin rencor
Después de
conocer la situación no dudo que debe ser difícil para los jóvenes enterarse de
que sus padres no quisieron hacerse cargo de ellos, pueden sentir coraje,
tristeza y puede haber una gran falta de
perdón.
Oremos para que Dios sane estos corazones
y puedan estar libres de todo rencor y por más difícil que sea puedan honrar a
sus padres tal y como Dios lo manda.
Por su propósito
Estas personas
no dejan de ser una bendición y sólo por lo que el mundo diga jamás fueron ni
serán un estorbo o un error en este mundo. Son tan especiales para Dios como tú
y yo también lo somos. Lamentablemente hay mucha gente que no lo ve de esta
manera y pueden llegar a herir y
confundir el propósito por el cual existen.
Debemos orar para que todo el que es huérfano
se sienta especial y encuentren el propósito de Dios en sus vidas. Que no se
desanimen por la decisión que sus padres tomaron o por lo que el mundo pueda
decir de ellos, sino que busquen de Dios y encuentren su identidad en Él.
Muchos orfanatos tienen como fundamento a
Jesús, pero hay otros lugares en los que no es así, por lo que se vuelve más
difícil para los niños y jóvenes encontrar un propósito y una esperanza para
sus vidas. Ellos deben saber que Dios está de su lado y que jamás han sido abandonados.
En Juan 14:18 Jesús dice claramente: “No os dejaré huérfanos; vendré a
vosotros”. Ésta es una promesa que ellos deben de abrazar y tenerla siempre presente.
Oremos a Dios para que siga habiendo siervos
con un corazón dispuesto a tomar este ministerio de hacerse cargo de los huérfanos
y sobre todo guiarlos a través de la Palabra de Dios para que conozcan el
verdadero amor que solo se encuentro en nuestro Padre Celestial.
Santiago 1: 27
Muchos podrán
decir que practican la verdadera religión, pero Dios fue muy claro cuando dice
que la religión pura y sin mácula delante de Dios es visitar a los huérfanos y
a las viudas. No se necesita tener un diplomado o haber tomado algún curso para
poder llevar a cabo esto, simplemente tener a Jesús en nuestras vidas y tener
un corazón que prefiera servir a ser servido.
Muchos pasajes encontramos en la Palabra de
Dios donde dice que jamás nos abandonará, que estará con nosotros hasta el fin
del mundo, pero este (y los otros que ya se mencionaron) es totalmente para aquellos
que han sido abandonados por sus padres. Esto me deja claro de lo especial que
son para Dios, y que Él hace justicia sobre ellos.
En la Palabra de Dios hay un salmo muy bonito
y claro que dice: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá”
Salmo 27:10. Yo creo que este versículo debe ser la bandera de muchos niños y
jóvenes que han sido abandonados y creer en todo momento que Dios siempre está presente.
Seamos de
bendición al momento de visitarlos, recordémosle que son especiales y que Dios
jamás los ha abandonado.
¡Bendiciones a tu vida!



